Madonna protagoniza la nueva campaña de Dolce & Gabbana: erotismo, poder y legado en “The One”
Madonna vuelve a ocupar el centro de la conversación cultural con su participación en la nueva campaña del perfume The One de Dolce & Gabbana, una propuesta visual cargada de sensualidad, dramatismo y una estética que dialoga directamente con el imaginario histórico de la artista.
Lejos de una campaña convencional de belleza, la firma italiana construye una narrativa donde el cuerpo, la mirada y la actitud son tan importantes como el producto. Madonna no aparece como musa pasiva, sino como figura dominante: consciente de su imagen, de su edad y de su impacto. La campaña se apoya en una sensualidad madura, explícita y sin concesiones, que desafía los códigos actuales de la publicidad perfumera.
El lenguaje visual remite al cine italiano, al exceso controlado y al erotismo como acto de poder. El gesto de Madonna —intenso, frontal, casi teatral— convierte el perfume en un símbolo más amplio: deseo, presencia y autoridad femenina. Dolce & Gabbana retoman así una de sus obsesiones históricas: la mujer como figura magnética, religiosa y carnal al mismo tiempo.
En un contexto donde la industria tiende a suavizar discursos, esta campaña apuesta por la provocación clásica: piel, sombra, contraste y una protagonista que no necesita presentación. Madonna no interpreta un rol; reafirma su lugar como icono que sigue influyendo en cómo entendemos la sexualidad, la moda y la imagen pública.
La colaboración refuerza una idea clave: el lujo no solo se vende desde la novedad, sino desde el legado visual. Y en ese terreno, Madonna sigue siendo una referencia absoluta.
Texto: Johan Falcón
Medio: MANGI Magazine

